Muchas marcas sufren por tener publicaciones aisladas, contenido improvisado y falta de temas.
Realizan esfuerzos aislados que no se reutilizan, cambian constantemente de tono, y tienen diseños que no logran formar una identidad visual sólida.
Esto lleva a marcas que desaparecen durante semanas porque no tienen un sistema que sostenga su comunicación.